“Me siento orgulloso de ser policía”

[doptg id=”39″]

JOSÉ LUIS CÁRDENAS PRADO

Ha denunciado a 98 choferes que pretendieron darle coima. Susana Mendoza Sheen smendoza@editoraperu.com.pe

Lo conocen como “el incorruptible”. Los choferes de la popular empresa de transporte “El chosicano”, le temen. Se pasan la voz cuando lo ven imponente sobre su moto vigilando el tráfico en las pistas de la carretera Central.

“Ahí está Cárdenas. Cuídate que ese ‘tombo’ es bien verde”, comentan. Es que José Luis Cárdenas Prado, suboficial de tercera, amante del juego Policías y Ladrones, a sus 33 años es un agente a prueba de coimas.

Él es uno de los 40 suboficiales que recientemente fueron reconocidos por los directivos de la Policía Nacional del Perú como agentes éticos y ejemplares. Trabaja en aceleramiento, control y dirección de tránsito en el lugar que el área de operaciones de la Dirección de Tránsito le designa.

Día de trabajo
A las 6 de la mañana empieza su jornada. Se ubica en su puesto para ayudar a evitar congestión de vehículos y detectar al conductor o conductora infractor. “El trabajo no es sencillo, sobre todo cuando el parque automotor está saturado y los semáforos ya no son suficientes”, comenta.

Desde hace tres años, José Luis trabaja en Tránsito y a la fecha 98 malos choferes han pasado por su vara de ética y honestidad, y atraviesan procesos penales por querer ‘coimearlo’. Ellos fueron acusados por cometer el delito de corrupción a un funcionario en la modalidad de cohecho activo genérico.

No es difícil para él ser un “incorruptible” porque lo aprendió en su hogar y lo reforzó en su institución. Su padre, también policía y aún en actividad, le enseñó a amar con ejemplos, más que con palabras, esos valores, dice. “Durante el terrorismo viajó mucho a las zonas de emergencia”, recuerda.

No a la corrupción
Hoy, este SO3, casado y padre de una parejita, cumple con aplicar la ley rigurosamente. No le importa el tiempo que eso signifique para él, ni el número de actas que deberá levantar en caso el chofer decida pasar entre los documentos que solicita, un sencillo y humilde billete de soles o dólares.

“Cuando les pregunto sobre la razón del dinero, todos me dicen, ‘jefe ayúdeme, no me coloque la papeleta, estoy enfermo’. En ese momento les hago saber que de una infracción pasaron a un delito de corrupción. Les aviso que me quedo con el dinero como prueba del delito, empiezo a mencionarles sus derechos y a redactar los documentos”.

Cárdenas Prado es un hombre bueno, está convencido de que la medida es disuasiva, se siente agradecido por el apoyo de sus actuales superiores, se indigna por los colegas que con sus malas prácticas dañan el esfuerzo de quienes se sacrifican por la institución. “Me siento orgulloso de ser un buen policía y un padre que le enseña a sus hijos a no decir mentiras y amar a su patria”.

Publicado: 14/05/2014