Doce policías bajo sospecha de facilitar fuga de reos

El brigadier PNP Guido Guevara LLatas trabajaba desde hace cinco años en la carceleta judicial ubicada en el penal de Lurigancho. El periodo máximo para laborar en dicho lugar era de dos años. Guevara es uno de los principales sospechosos de haber cooperado con los cinco delincuentes que huyeron de Lurigancho después de una diligencia judicial.

Pero Guevara no es el único. Su jefe, el mayor César Bardales Herrera, responsable de la Carceleta Judicial de Lurigancho, y sus compañeros de labores, los subalternos Guillermo Urbina Clavijo, Gustavo Correa Gonzales, Daniel Quispe Soto, Wilfredo Yucra Huancollo, Javier Álvaro Puma y Juan Alvarado Altamirano, han sido removidos de sus puestos y son sometidos a investigación.

A estos efectivos se suman los que se encargaron del traslado de los cinco internos del penal de máxima seguridad de Piedras Gordas, en Ancón, hasta la carceleta de Lurigancho. Ellos son los suboficiales Horacio Serrano Gómez, José Coronado Sánchez, Jorge Tarqui Prado y Jorge Rivas Jirón.

El  titular de la Primera Fiscalía de San Juan de Lurigancho, Rolando Ángeles Aguilar, dispuso abrir investigación contra los 12 efectivos de la Policía Nacional, encargados de la custodia de los cinco internos que lograron huir del Complejo Judicial del Penal de Lurigancho.

De acuerdo con las pesquisas, los internos Jonathan Sepúlveda de los Santos –procesado por el homicidio del periodista Luis Choy–, Giancarlo  Zegarra Cuadros, Carlos Timana Copara, Edgar Lucano Roas y Segundo Vargas Mollano fueron trasladados desde Piedras Gordas hasta Lurigancho a partir de las 8  y 30 de la mañana del miércoles 11 de junio.

El transporte estuvo a cargo del brigadier Horacio Serrano Gómez y de los suboficiales José Coronado Sánchez, Jorge Tarqui Prado y Jorge Rivas Jirón. A las 10 de la mañana los cinco reclusos fueron entregados al mayor César Bardales Herrera, jefe de la Carceleta Judicial de Lurigancho.

QUIENES FUERON

El brigadier Guido Guevara Llatas era el encargado de abrir la puerta de acceso a los cinco procesados hacia las salas judiciales ubicadas en el segundo piso. En ese momento estaban cumpliendo servicio en los Módulos de los Juzgados los suboficiales Gustavo Correa Gonzales, Javier Alvarado Puma y Daniel Quispe Soto.

En su manifestación ante la fiscalía, el brigadier Guido Guevara dijo que no se percató de ningún movimiento sospechoso, por el contrario, afirmó, la diligencia se desenvolvió con toda normalidad como todos los días.

Pero horas después tuvo conocimiento de que los cinco internos habían desaparecido, argumentó, por lo que solicitó  ayuda a sus compañeros de armas, que en ese momento no se encontraban en sus respectivos puestos.

Guido Guevara es un veterano policía con 27 años de servicio, de los cuales 15 años labora en la Dirección de Seguridad de Penales.

Los policías asignados a la Carceleta Judicial de Lurigancho estuvieron a cargo de la recepción de 229 internos que concurrieron ese día para sus diligencias judiciales, programadas por los magistrados de las diferentes sedes judiciales de Lima, Cono Norte y Cono Sur.

El jefe de la División de Diligencias Judiciales de la Dirección de Seguridad de Penales (Dirsepen), comandante José Orbegozo Saldaña, puso en conocimiento del administrador de Salas y Juzgados de los Centros Penintenciarios de la Corte Superior de Justicia de Lima sobre las deficiencias en la Carceleta de Lurigancho. Es decir, hubo una suerte de alerta de la fuga.

El mayor PNP César Bardales dio a conocer la falta de seguridad en las instalaciones de los Módulos Judiciales signados con los números 11, 12 y 13. Incluso el oficial solicitó desactivar dichos módulos porque estaban desprovistos de garantías. Nunca recibió respuesta del Poder Judicial.

Hasta el momento los efectivos investigados se han contradicho respecto a las circunstancias en que se produjo la fuga de los cinco hampones.
El fiscal Rolando Ángeles solicitó al administrador Luis Iglesias Linares las grabaciones obtenidas por las cámaras de seguridad. Linares le dijo que no existían filmaciones porque las cámaras no funcionaban desde hacía un buen tiempo, algo que todo indica los delincuentes conocían.

Un hecho que llamó poderosamente la atención del fiscal Ángeles es que los avezados hampones salieron por la puerta principal, donde hay  siempre cuatro agentes de seguridad del Poder Judicial. Ellos dijeron que no vieron nada.

Los 12 efectivos no solo han sido removidos de sus puestos y son investigados por la fiscalía. La Inspectoría General de la Policía Nacional también les ha iniciado un proceso que podría determinar la expulsión de la institución. En 20 días la Inspectoría debe emitir su informe final.

CLAVES 

Fuera. El jefe de la División de Diligencias Judiciales, comandante PNP José Orbegozo Saldaña, fue removido de su cargo.

Lo niegan. Todos los efectivos investigados afirman no tener ninguna relación con la fuga, pero por las evidencias encontradas en el lugar, y la versión de algunos testigos, los delincuentes recibieron ayuda para escapar.

Fuente: diario La República

Autor: Doris Aguirre

Fecha: 14/jun/2013